Cada año más de 20 millones de personas llegan a una ciudad que apenas tiene 50.000 habitantes. Una ciudad que está literalmente hundiéndose bajo el peso del turismo. Venecia es el sueño de todos los viajeros y al mismo tiempo el mejor ejemplo de cómo el turismo puede convertirse en un problema serio.
He visitado Venecia varias veces a lo largo de los años y he visto con mis propios ojos esta transformación. Lo que antes era una ciudad mágica hoy se siente, en muchos momentos, como un parque temático abarrotado. Los canales se llenan de góndolas, los puentes se convierten en ríos humanos donde no tenés espacio ni para sacar una foto tranquilo, y los precios se disparan de una manera que ya no tiene sentido.
Pero acá va lo importante: el problema no es Venecia. El problema es cómo la vivimos. Y por eso quiero contarte una forma diferente de encararla, una que descubrí después de varios viajes y que cambió completamente mi experiencia.
La realidad que no sale en las fotos de Instagram
Si buscás fotos de Venecia en Google, vas a ver imágenes espectaculares: canales vacíos al amanecer, puentes románticos, góndolas deslizándose suavemente. La realidad es otra. La realidad son los videos que grabo cuando voy: gente amontonándose en los puentes, colas interminables para sacarte una foto con el Rialto de fondo, restaurantes fast food por todos lados (porque trattorias italianas auténticas quedan muy pocas), y una sensación de agobio que te persigue todo el día.
En temporada alta, Venecia recibe 70.000 turistas por día. Sí, leíste bien: 70.000 personas en una ciudad de 50.000 habitantes. Y no es solo turismo: también están los repartidores, el correo, gente transportando materiales de construcción, servicios de emergencia, ambulancias, bomberos. Todo ocurre al mismo tiempo, en los mismos canales y puentes estrechos.
La población local se reduce cada año porque los alquileres son carísimos y expulsan a los residentes. El gobierno intenta controlar esto con medidas que, honestamente, no están funcionando: crearon una tasa de acceso para quien visita en el día, prohibieron grupos de más de 25 personas, sacaron los cruceros gigantes (ahora se quedan en Mestre, en el continente), prohibieron construir nuevos hoteles desde 2017, y hasta frenaron la apertura de más restaurantes fast food. ¿El resultado? Venecia pasó de 55.000 turistas diarios a 70.000. O sea, peor.
He escuchado que están hablando de cobrar una entrada de 100 euros para entrar a la ciudad. Ya veremos si eso sucede.
Cuándo me relajo en Venecia
Hay un momento en el que me relajo cuando voy a Venecia: cuando me tomo el vaporetto. Ahí, navegando por los canales, mirando la ciudad desde lejos, es cuando realmente la disfruto. Ves la arquitectura, sentís la magia del lugar, y no estás siendo empujado por una multitud.
Pero entiendo perfectamente que mucha gente quiera visitar Venecia. Es una ciudad preciosa, muy especial, única en el mundo. Por eso no digo "no vayas a Venecia". Digo: "encarala de otra manera". Y la clave está en dónde dormís.
La solución que cambió mi forma de viajar al Veneto
Acá va el dato que te va a cambiar el viaje: un alojamiento en Venecia sale como mínimo 180 euros por noche. En temporada alta o fin de semana, fácil te vas a 350 euros. Anotá ese número.
Ahora imaginate esto: dormís en una ciudad italiana auténtica, a menos de una hora de Venecia, pagás entre 80 y 150 euros por noche, tenés una experiencia mucho más tranquila y real con la cultura local, y encima podés descubrir lugares increíbles del Veneto que la mayoría de los turistas ni saben que existen.
Esto es lo que empecé a hacer hace unos años y fue lo mejor que hice. No solo ahorro plata, sino que disfruto más. Mucho más.
Las seis opciones que probé personalmente
Te voy a contar las ciudades donde me alojé, todas a una hora o menos de Venecia. Las probé todas, así que te hablo con conocimiento de causa.
Mestre está a 10 minutos en tren y el alojamiento sale entre 80 y 120 euros. Es la ciudad que completa la logística de Venecia, donde está el aeropuerto, donde se quedan los cruceros ahora. Pero, opinión personal: Mestre no es linda. Es muy industrial. No se trata de ir a un lugar que no te guste solo por ahorrar. Así que Mestre te la dejo ahí como opción, pero no es mi favorita.
Padua es otra historia. Ciudad universitaria con mucha vida, a 30 minutos de Venecia. Tiene 200.000 habitantes y podés visitar la Basílica de San Antonio. El alojamiento sale entre 90 y 140 euros. Ya es mejor opción.
Verona está a una hora y cuarto en tren. Tengo un video entero sobre Verona en el canal. Es preciosa: el Arena, la casa de Romeo y Julieta, todo eso. Pero claro, ya es más turística, y los alojamientos promedian los 150 euros. Igual vale la pena.
Ahora vienen mis tres favoritas.
Vicenza está a 45 minutos en tren y es una ciudad preciosa. El alojamiento promedio son 150 euros, pero acá tenés toda la arquitectura de Palladio. Andrea Palladio es el arquitecto más importante del Veneto, estudió la arquitectura de la antigüedad romana y aplicó esas proporciones y armonías clásicas en casas privadas y palacios. Vicenza está declarada Patrimonio de la UNESCO justamente por esto. Tenés la Loggia del Capitaniato, la Basílica Palladiana, el Teatro Olímpico. No te vas a aburrir. Te tomás el tren, vas a Venecia, volvés, pero después tenés mucho para hacer en Vicenza en sí misma. Tiene 112.000 habitantes y está a 50 minutos en tren o auto.
Chioggia seguro nunca la escuchaste nombrar. Le llaman "la pequeña Venecia" y está a una hora en bus o ferry. Pero en realidad está mucho más cerca: ya está sobre la laguna de Venecia. Es realmente una mini Venecia: tenés puentes, canales, barquitos, un mercado, restaurantes, y prácticamente no hay turismo. Yo me alojé ahí una vez cuando fui a ver la Bienal de Venecia y fue genial.
El único tema es que llegar a Venecia no es tan sencillo como tomarte un tren. Con transporte público tenés que arrancar en vaporetto, después tomar un bus, llegar a la isla del Lido, tomarte otro vaporetto para llegar al centro. Tardás una hora y media más o menos. En auto son unos 40-50 minutos. Chioggia tiene 50.000 habitantes y el alojamiento sale unos 80 euros de promedio. Muy conveniente.
Y mi última recomendación, que junto con Vicenza y Chioggia forma mi top 3: Treviso. Ciudad medieval con canales y murallas. Tiene la Piazza dei Signori con un montón de restaurantes alrededor, la Catedral de Treviso (inspirada en Palladio aunque no es de él), y encima tiene aeropuerto low cost: Ryanair vuela a Treviso. Está a 30 minutos en tren de Venecia, tiene unos 80.000 habitantes, y el alojamiento promedia entre 90 y 130 euros. Me alojé ahí varias veces y siempre volví contento.
Cómo moverte: tren o auto
Si te alojás en cualquiera de estas ciudades (excepto Chioggia que no tiene tren), moverte es muy sencillo. Los trenes salen del centro de todas estas ciudades. Podés comprar el ticket individual, tenés distintas categorías: regionales, alta velocidad. Todo esto lo expliqué en profundidad en un video sobre trenes en Italia que tengo en el canal y que te dejo en la descripción.
Si decidís ir en auto, no lo descarten. A Venecia se puede llegar tranquilamente en auto. Te recomiendo el Parking San Marco porque es el único que te cobra por hora. Otros parkings te cobran el día completo, y a veces vas solo unas horas. Dejás el auto, te vas al Piazzale Roma y ahí arranca tu viaje.
Para hacer este video llegué en un auto de alquiler que me prestó TriTis, empresa de la que hablé mucho en el canal. También tengo un video con Claudio dando consejos para alquilar coches en Italia.
Qué hacer una vez que estás en Venecia
Una vez que estás en el Piazzale Roma, ahí empieza todo. Los buses estacionan en la plaza, están los parkings para dejar el auto, y la gente que llega en tren a Venecia Santa Lucía también confluye ahí. Después empezás a caminar.
El recorrido clásico es caminar hasta el puente del Rialto y seguir hasta la Plaza San Marco. Es el más multitudinario. Si es tu primera vez en Venecia, supongo que lo tenés que hacer. No podés ir a Venecia y no ver el Rialto ni San Marco. Los dos lugares son preciosos, no digo que no, pero solos no vas a estar.
Es muy fácil llegar siguiendo las señales, porque a veces el teléfono no anda en Venecia. Me pasó en este último viaje: con la cantidad de turismo que hay se colapsan las redes. Tuve que ir siguiendo los carteles.
Cuando llegás al Rialto hay una cola para sacarte la foto con el puente de fondo. Literal: una cola. Colas para tomar la góndola, cola para sacar el ticket del vaporetto, etcétera.
Ahora, acá va mi recomendación más importante: si hacés ese recorrido, disfrutalo, pero no vuelvas caminando rehaciendo el mismo camino. En la Plaza San Marco tomate un vaporetto y regresá a la estación de tren Santa Lucía o al parking donde dejaste el vehículo.
A mí me encanta viajar en vaporetto. Para mí es una de las mejores maneras de disfrutar Venecia: un poco más a la distancia, disfrutando de la arquitectura, los canales. Es una experiencia única. El ticket sale 9,50 euros y con eso podés andar 75 minutos. Te sobra tiempo para volver desde San Marco hasta el Piazzale Roma, que son unos 30 minutos.
Mi consejo final
Venecia sigue siendo mágica, pero hay que saber cómo vivirla. Alojate en el Veneto, no solo en Venecia. Vas a ahorrar plata, vas a dormir mejor, vas a estar en contacto con ciudades italianas auténticas donde la gente vive su vida normal, y de paso vas a descubrir lugares que la mayoría de los turistas ni saben que existen.
Mis tres favoritas son Vicenza, Chioggia y Treviso. Desde cualquiera de las tres podés hacer Venecia en el día y volver tranquilo. Y si tenés un día extra, desde Treviso podés hacer la ruta del Prosecco por las colinas, que son preciosas. Vas a necesitar auto, pero vale cada kilómetro.
El Veneto es mucho más que Venecia. Descubrilo.