Volver a Roma siempre me genera sentimientos encontrados. Por un lado, es una ciudad que me fascina, que nunca termino de conocer por más veces que vuelva. Por el otro, entrar en auto a Roma puede convertirse en una experiencia bastante estresante si no sabés lo que estás haciendo. Y lo digo con conocimiento de causa: acabo de regresar, otra vez en coche, y otra vez tuve que lidiar con todo el tema de las zonas de tráfico limitado, los anillos, los parkings y el caos general del tráfico italiano.

Por eso quiero contarte en este post cómo hacerlo bien. Porque manejar en Roma no es imposible, pero definitivamente requiere planificación. Y si lo hacés bien, puede ser incluso una ventaja. Si lo hacés mal, te vas a comer multas de 80 a 300 euros que te van a llegar a tu casa semanas después, cuando ya ni te acordás por qué calle pasaste.

El tema de las ZTL: tu peor enemigo si no lo conocés

Empecemos por lo más importante: las zonas ZTL o "zona de traffico limitato". El centro histórico de Roma está plagado de estas zonas. Son áreas a las que no podés acceder sin una autorización especial. El problema es que no hay policía controlando en el momento. Hay cámaras. Cámaras que son difíciles de ver, carteles que son difíciles de interpretar cuando estás concentrado siguiendo el GPS, y básicamente te la comés sin darte cuenta.

Lo peor de todo es que la multa te llega después, cuando ya volviste a tu país. Y ahí empieza el calvario de tener que hacer transferencias internacionales, entender un sistema burocrático italiano que no está pensado para extranjeros, y pagar entre 80 y 300 euros por algo que ni siquiera recordás haber hecho mal.

Hice un video con Claudio de TrayTis explicando esto en detalle, pero lo resumo acá: hay que evitarlas, y la única forma de evitarlas es planificando ANTES de salir. No es algo que resolvés sobre la marcha.

¿Cómo planificás? Primero, tenés que saber si tu hotel está dentro de una zona ZTL. Para eso hay dos recursos que uso siempre. Uno es una herramienta oficial de la ciudad de Roma donde ponés la dirección de tu hotel y te dice si está dentro de una ZTL o no. El otro, que personalmente prefiero, es una web no oficial que tiene mapas de Google Maps con todas las zonas pintadas. Me gusta más porque puedo ver no solo si mi destino final está dentro, sino también si voy a pasar por alguna ZTL en el camino.

Yo generalmente llego a Roma desde el este, desde el Adriático. Vos tal vez llegás desde el aeropuerto de Fiumicino, o desde Florencia por el norte, o desde Nápoles por el sur. Da igual. Lo importante es que traces tu ruta completa y veas si en algún momento cruzás una de estas zonas. A veces se puede evitar tomando otra calle. A veces no.

Mi estrategia: no entrar al centro con el auto

Acá va mi recomendación más clara: para mí, la mejor forma de visitar Roma en auto es NO entrar al centro de Roma con el auto. Lo digo en serio. Roma no es una ciudad pensada para el coche. Es una ciudad pensada para caminar.

Lo que yo hago siempre es buscar un parking en la periferia que esté cerca de una estación de metro. Por ejemplo, viniendo desde el este como vengo yo, me queda perfecto el barrio de Pigneto. Tiene un parking a literalmente 10 metros de la estación de metro de la línea C. Dejo el auto ahí, me subo al metro, y listo. Me olvido del coche hasta que me voy de Roma.

La ventaja de esto es múltiple. Primero, es mucho más barato. Un parking en la periferia te cobra unos 15 euros por día. En el centro te cobran 35 o 40. Si te quedás tres noches en Roma, estamos hablando de una diferencia de 60 o 75 euros. No es menor.

Segundo, te sacás de encima todo el estrés de manejar en el centro. Y cuando digo estrés, lo digo en serio. Sé que algunos de ustedes están pensando "yo manejo en Buenos Aires, estoy acostumbrado" o "yo manejo en el DF, no me asusta nada". Pero Roma tiene lo suyo. Los italianos son gente amable, pero cuando se suben al auto se transforman. Es otro nivel de agresividad al volante.

Para buscar estos parkings uso webs comparadoras. Pongo Roma como destino y después la dirección exacta de mi hotel. La web me da opciones ordenadas por cercanía. Los más cerca del hotel son los más caros, obviamente. Pero si te vas alejando, el precio baja. Entonces lo que hago es buscar uno que me quede más o menos en la dirección por la que entro a la ciudad, que tenga buen precio, y que esté cerca de una estación de metro.

Por ejemplo: si venís del sur, buscá algo cerca de la estación Anagnina. Si venís del norte, Piazzale dei Partigiani puede funcionar. Si venís del aeropuerto de Fiumicino, por el oeste, la zona de Laurentina está bien.

El metro de Roma: limitado pero útil

El metro en Roma es... bueno, es limitado. No voy a mentirte. Son solo tres líneas. No es como el metro de Madrid o de Londres que te lleva a todos lados. Pero para lo que necesitás como turista, funciona perfectamente.

¿Por qué es tan limitado? Porque cada vez que intentan excavar para ampliar el metro, aparece Roma. La Roma antigua, digo. Foros, cisternas, estructuras romanas que están protegidas como patrimonio nacional. La estación del Coliseo tardaron 12 años en hacerla. Doce años. Porque cada vez que excavaban encontraban más complejidad. Tuvieron que rediseñar estaciones, túneles, recorridos enteros para evitar dañar todas estas zonas arqueológicas.

De hecho, tengo un video donde explico cómo visitar Roma "por capas", viendo estos estratos históricos. Podés ir a la estación de San Giovanni y después visitar la Basílica de San Giovanni in Laterano, o bajar en la estación del Coliseo y después ir a la iglesia de San Clemente, donde literalmente bajás tres niveles y ves Roma del siglo XII, del siglo IV y del siglo I. Es fascinante.

Pero volvamos al metro. Lo bueno es que es muy económico: 1,50 euros el ticket. Y con ese ticket podés viajar durante 100 minutos, en cualquier dirección. Podés combinarlo con tranvía o bus, aunque el bus en Roma es bastante impuntual por los atascos. El tranvía y el metro son más confiables.

Podés comprar paquetes de 10 viajes, que es lo más cómodo si te quedás varios días. Y con el metro llegás a los puntos principales: el Coliseo, el Vaticano, la estación Termini, la Plaza de España. Después, el resto de Roma se hace caminando. Y esa es, para mí, la mejor manera de conocer la ciudad.

Entender el Grande Raccordo Anulare (GRA)

Ahora, para llegar a ese parking en la periferia, vas a tener que moverte por las autopistas y los anillos de Roma. Y acá hay que entender un poco la estructura.

Si venís de afuera de Roma, seguramente entrás por autopista. Tengo un video específico sobre cómo manejar en autopistas italianas que es uno de los más vistos del canal. Ahí explico el sistema de peaje con el billete que retirás al entrar, cómo pagar cuando salís, incluso cómo calcular el precio del peaje entre segmentos. Si nunca manejaste en autopistas italianas, te recomiendo que lo veas.

La autopista te acerca a Roma. Pero una vez que estás cerca, te vas a encontrar con el Grande Raccordo Anulare, el GRA. Todo el mundo que viene de afuera pasa por ahí. Es un anillo gigante que rodea toda la ciudad, unos 70 kilómetros de circunferencia. Conecta todas las autopistas, el aeropuerto, las estaciones de metro de la periferia y, claro, los parkings que te mencioné antes.

Desde el GRA podés salir hacia tu parking y dejar el auto ahí. O, si realmente querés entrar al centro (cosa que no recomiendo), hay vías urbanas rápidas como la Tangenziale que te llevan casi hasta el Coliseo. Pero esa vía cruza barrios densos, tiene mucho tráfico, y no es la mejor opción si es tu primera vez en Roma.

Para mí, la combinación ideal es: GRA + parking en periferia + metro. Así de simple.

Casos especiales: hoteles con permiso ZTL

Ahora, sé que algunos de ustedes van a tener un hotel en el centro histórico y no van a poder evitar la ZTL. En ese caso, hay opciones.

Algunos hoteles ya incluyen el permiso ZTL en el precio. Te dan una autorización para que puedas entrar y salir. También hay parkings que hacen lo mismo: te cobran el parking más el permiso ZTL.

¿Cómo funciona? Una vez que entrás a la zona de tráfico limitado, no te multan inmediatamente. Tenés 24 horas para declarar tu patente y hacer el pago correspondiente. Por eso un hotel o un parking puede gestionarlo: tienen tiempo. El problema es cuando no te das cuenta, que es lo que nos pasa a la mayoría de los turistas.

Si tu hotel está dentro de una ZTL, preguntá antes de llegar si ellos te pueden dar el permiso o si tienen convenio con algún parking cercano. Vale la pena aclararlo de antemano.

Mi experiencia personal: por qué sigo volviendo a Roma

Cada vez que vuelvo a Roma me pasa lo mismo: siento que me falta. Nunca la termino de conocer. Es una ciudad inmensa, no solo en tamaño sino en historia. La llaman "la ciudad eterna" por algo.

Tengo un montón de videos sobre Roma. Consejos generales, rutas a pie, cómo visitar el Coliseo sin morir en la fila, cómo ver obras de arte increíbles en iglesias gratuitas, cómo interpretar los escudos de las iglesias para saber qué familia noble las financió. Roma da para mucho.

Pero en este post quería enfocarme en algo más práctico: cómo no cagarla con el auto. Porque sé que muchos de ustedes están planeando un road trip por Italia, y Roma es una parada inevitable. Y está perfecto. Solo que hay que hacerlo bien.

Mi recomendación final

Si tenés que entrar a Roma en auto, hacelo así: usá el GRA para rodear la ciudad, buscá un parking en la periferia cerca de una estación de metro, dejá el auto ahí, y movete en metro y a pie. Evitá las ZTL como si fueran la peste. Y si tu hotel está en el centro, asegurate de que te den el permiso correspondiente.

Roma no es una ciudad pensada para el auto. Es una ciudad pensada para perderse caminando, para descubrir una iglesia barroca en una esquina, para sentarte en una plaza y comerte un gelato mientras mirás pasar la vida. El auto es solo un medio para llegar. Una vez que llegaste, olvidate de él.

Y si hacés todo esto bien, manejar en Roma deja de ser una pesadilla y pasa a ser simplemente una parte más del viaje. Una parte que, con la planificación correcta, ni siquiera vas a recordar como un problema.