Acabo de volver de Florencia y necesito contarte algo: es una de las ciudades más hermosas que vi en mi vida. Pero también es una de las más complicadas para visitar. ¿Por qué? Porque está entre las 15 ciudades más visitadas de Europa y es diminuta. El turismo se nota, y se nota mucho.
Por eso este post no es una guía turística más. Es un conjunto de consejos concretos para que disfrutes Florencia de manera inteligente, evitando (en lo posible) las masificaciones. Porque si hay algo que aprendí en mis viajes es que la diferencia entre una experiencia memorable y una frustrante está en los detalles.
Antes de arrancar: abajo en la descripción te dejo un link a mi web donde está todo esto estructurado con mapas, enlaces y más información. Este post es la introducción, ahí lo expandís.
Cómo llegar y moverte por la ciudad
Florencia es chica. Muy chica. Del Palazzo Vecchio al Duomo caminás 15-20 minutos máximo. Todo está accesible a pie, así que olvidate del transporte público dentro del centro histórico.
Para llegar tenés tres opciones: avión, tren o auto. Si venís en avión, hay vuelos desde las principales capitales europeas. El tren italiano (Trenitalia) funciona bien, no es el más moderno pero es confiable. La estación está a 500 metros del Duomo, prácticamente entra al casco antiguo.
Ahora, si vas en auto como hice yo la última vez, escuchame bien: la ciudad vieja está cerrada al tráfico. No podés entrar, no podés estacionar. Necesitás buscar un parking ANTES de llegar, no cuando llegás. Reservalo con anticipación (te dejo el link en mi web). Mientras más cerca del Duomo, más caro: hasta 30 euros por día. Si te alejás cruzando el río, es más económico.
Mi consejo: acercate todo lo que puedas al hotel, dejá el auto en el parking más cercano y no lo toques más. Es estresante andar con el coche por Florencia, y además es traicionero. De repente te cierran la ciudad con pilotes automáticos y no podés salir. Cuidado con eso.
El Duomo: cómo verlo sin morir en el intento
Lo primero que vas a hacer cuando llegues es ir al Duomo. Y está bien, porque es espectacular. Pero hay algo que tenés que entender: vas a volver al Duomo una y otra y otra vez. Está tan central que en un día pasás 3-4 veces por ahí. Es omnipresente en la vida de la ciudad.
La historia de la cúpula es fascinante. Siena y Pisa tenían catedral, Florencia no. Entonces decidieron hacer algo monstruoso. Apareció Brunelleschi, que ni siquiera era arquitecto de profesión (creo que era orfebre), y propuso una cúpula octogonal que desafiaba todo lo conocido. Le dieron el proyecto sin saber cómo lo iba a hacer. Y el tipo lo hizo.
Lo increíble es que todavía hoy no se entiende completamente cómo se sostiene esa cúpula. Son dos cúpulas que se auto-sostienen, con un sistema de ladrillos en ángulos específicos que trabajan con la gravedad. Y no dejó planos ni notas. Nada. Te dejo un video de National Geographic en los enlaces que lo explica mejor que yo.
Por dentro, la cúpula está pintada con frescos del Juicio Final. Te quedás mirando y no te querés ir. Te tienen que arrastrar. Para mí están al nivel de la Capilla Sixtina.
Pero lo que más me impresionó fue la fachada exterior. Tiene cientos de esculturas pequeñas, de un metro, cincuenta centímetros. Es mármol trabajado con un detalle obsesivo. Dale varias vueltas a la catedral, mirá todo.
Enfrente de la fachada principal están las Puertas del Paraíso, la obra cumbre de Ghiberti. Tardó 26 años en hacerlas. Son placas cuadradas, cada una con una escena distinta: la Resurrección, Adán y Eva. Cinco años por placa. Imaginate la dedicación. Las originales están en el Museo del Duomo después de una inundación que las dañó. Las que ves son réplicas, pero impresionantes igual.
Cómo entrar sin hacer cola eterna
Tenés dos maneras de entrar:
Entrada paga: subís directamente a la cúpula por un costado. Son 450 escalones, pero llegás a la base octogonal y tenés los frescos mucho más cerca. Vale la pena.
Entrada gratuita a la catedral: de 8:15 a 10:15/10:30 hay misa, no se puede entrar. A partir de las 10:30 se abre para visitas. La última entrada es a las 16:30. La cola es larguísima... excepto si vas cerca del cierre. Yo fui a las 16:00, hice cola rápido, había poca gente adentro. Fue perfecto. Por dentro, más allá de los frescos, no tiene mucho más que ofrecer, pero esos frescos justifican todo.
La Piazza della Signoria: un museo al aire libre
Esta plaza es un museo sin techo. Tiene tal cantidad de esculturas y arquitectura especial que es como estar en una galería pero respirando aire fresco.
Lo que más me llamó la atención: hay una réplica del David en la entrada del Palazzo Vecchio. Sí, en Florencia hay tres Davids: este, uno de bronce en el Piazzale Michelangelo, y el original de Miguel Ángel en la Galería de la Academia.
También vas a ver una estatua de Cosimo de' Medici (ya vamos a hablar de él) y la Loggia dei Lanzi, la Galería de los Caballeros. Tiene dos leones que te reciben y está llena de esculturas. Dato curioso: el rey Luis I de Baviera hizo una copia exacta en Múnich (te lo muestro en mi video de Múnich).
Desde acá arranca el Corredor Vasariano, un pasaje elevado que construyó el arquitecto Vasari a pedido de Cosimo de' Medici. Va desde el Palazzo Vecchio hasta el Palazzo Pitti, la segunda residencia de la familia. ¿Por qué? Porque los Medici no querían caminar por la calle como cualquier mortal. Tal vez porque les pedían plata, tal vez porque se sentían inseguros, tal vez porque pasaban por el mercado y no les gustaba el olor. Hoy está en restauración, pero podés seguir el recorrido desde abajo.
Las Galerías Uffizi: un juego de reconocimiento
Vasari también construyó las Uffizi a pedido de los Medici. Originalmente eran oficinas administrativas. Pensá en eso: el estándar que tenían para hacer un trámite. Generalmente las oficinas son horribles y te tratan mal. Acá es una maravilla artística.
Hoy es una de las colecciones de arte más importantes de Europa. Y cuando entrás, no sabés para dónde mirar: los cuadros a tu altura, la segunda línea de cuadros más arriba, el techo decorado. Todo es arte.
Te propongo un juego. Florencia es la cuna del Renacimiento, y hay cuatro pintores clave: Donatello, Miguel Ángel, Botticelli y Leonardo (sí, las Tortugas Ninjas). Intentá reconocer en los cuadros la transición que hicieron:
- Más profundidad y perspectiva: antes los cuadros eran planos
- Prioridad a la figura humana: el hombre toma protagonismo, no solo Dios y los santos
- Más movimiento: hay un Leonardo sin terminar con como cinco escenas en un cuadro
Te dejo en los enlaces un link de Wikipedia que explica cuadro por cuadro qué significó cada uno.
Cómo entrar
Si vas en temporada baja (1 de noviembre a 1 de junio), podés ir directamente. Yo fui entre las 16:00 y 17:00, prácticamente sin cola. Si vas en temporada alta, comprá el ticket con anticipación (links abajo).
El Ponte Vecchio y sus joyerías
Desde las Uffizi caminás menos de 100 metros y llegás al Ponte Vecchio. Es el puente más antiguo de Europa, hecho de roca con colores ocre. Seguro lo viste en fotos.
Lo que te va a sorprender: está lleno de joyerías. Una al lado de la otra. Cuenta la leyenda que Cosimo de' Medici mandó a sacar las carnicerías que había antes porque le molestaba el olor a carne cruda. Puso joyerías.
Otra leyenda: en la Segunda Guerra Mundial se destruyeron casi todos los puentes de Florencia, menos este. ¿Por qué? Porque le gustaba mucho a Adolf Hitler. No sé si es verdad, pero Mussolini hizo construir unos ventanales enormes en el puente para agraciar a su amigo en una visita posterior. Por suerte, el Ponte Vecchio sigue ahí.
El Palazzo Medici: marketing del siglo XV
Está a 50 metros del Duomo y no es muy visitado, pero para mí es clave. Es donde vivía la familia Medici.
¿Quiénes eran los Medici? La familia más poderosa de Florencia durante generaciones. Lorenzo de' Medici fue el iniciador del mecenazgo: financiaban la creación de arte. Pintores, arquitectos, todo el patrimonio cultural.
Lo interesante es por qué lo hacían. No era solo amor al arte. Era una forma de obtener poder. Pensá cómo se obtiene poder hoy y compará. Para mí, esto era marketing puro: darse a conocer en todo el mundo, ser influyentes, tener poder. Funcionó tan bien que tuvieron dos papas en la familia.
El Palacio es espectacular: ventanales, salones decorados, frescos impresionantes. En la sala de la galería te duele el cuello de tanto mirar hacia arriba. Y en la planta baja hay exposiciones de arte contemporáneo. Cuando fui había obra de Ai Weiwei, Warhol. Es todo un contraste.
Qué comer en Florencia
Antes de recomendarte platos, tenés que entender la estructura del menú italiano. Tiene cuatro partes (no tenés que comer las cuatro, pero así está organizado):
- Antipasti: la entrada. Ensalada o fiambres
- Primo piatto: primer plato, generalmente pasta
- Secondo piatto: plato fuerte, pescado o carne. Puede venir sin acompañamiento
- Contorno: el acompañamiento (verduras, papas)
- Dolce: postre
Ahora sí, mis recomendaciones para Florencia:
Antipasti: Crostini. Es un pedacito de pan con algo encima: queso, verduras, salsas. El pan no tiene sal (o muy poca). La leyenda cuenta que en una pelea con Siena, les cortaron el suministro de sal. Como son tan amantes de las tradiciones, lo dejaron así.
Primo: Tagliatelle ai funghi porcini e tartufo. Pasta con trufa y hongos porcini de la zona. Espectacular.
Secondo: Bistecca alla fiorentina. Un chuletón con hueso de mínimo un kilo, puede llegar a cuatro. Se pide para compartir. Y acá no se discute el punto de cocción: te lo sirven como lo hacen ellos (65-70% cocido, un poco rojo pero no sangriento). Confiá.
Contorno: Papas o espinacas salteadas.
Dolce: Cantucci. Galletitas secas en base a almendras que mojás en vino santo, un vino dulce de la región.
Y hablando de vino: el Chianti es el más famoso de la Toscana. Es fuerte, va perfecto con estos platos. Si tenés un día libre, podés hacer una excursión a las bodegas en las colinas de Chianti (links abajo).
Dónde comer
No te voy a hablar de cada restaurante, pero te dejo un mapa con cuatro lugares:
- Café en la Piazza della Repubblica: me cobraron 5 euros el capuchino, pero tenés ventanales y vista preciosa. Ideal para ir temprano.
- Restaurante de estudiantes: llevado por estudiantes de una escuela de cocina. Buenos precios, a 200 metros del Duomo. No comas en los restaurantes alrededor del Duomo, son caros y no son buenos.
- Pizzería de locales: cerca de la iglesia Santa Croce, que es una zona buena para salir a la noche.
- Dos restaurantes tradicionales: uno más caro con vinos y carne impresionante, otro más amplio en la plaza del mercado. El mercado tiene una zona de restaurantes arriba, algunos étnicos (raro en Italia).
Mapa completo en los enlaces.
Miradores: ver Florencia desde arriba
Tenés tres opciones:
- Subir al Duomo: 450 escalones, vista desde la cúpula
- Subir al Palazzo Vecchio: vista más panorámica del Duomo
- Piazzale Michelangelo (mi recomendación): cruzás el río, caminás media hora (o tomás un bus) y tenés la vista más panorámica de todas. Gratis. Ideal al atardecer. Ahí está la tercera copia del David, esta de bronce.
Dónde dormir
No vas a encontrar grandes hoteles en el centro histórico. Lo que te recomiendo: alojate en lo que fue una casa de estas familias poderosas. Muchos palacios se renovaron y hoy son hoteles.
Son casonas enormes con ventanales grandes, techos altos, renovadas por dentro pero con la estructura vieja por fuera. Ves la puerta principal grande, la puerta de servicio más chica, la arcada por donde entraban los caballos. Es toda una experiencia.
Te dejo dos lugares recomendados en los enlaces. Hacelo con tiempo porque se llenan.
Si tenés más tiempo
La mayoría va dos o tres días a Florencia, que está bien. Pero si tenés días libres, podés hacer escapadas a:
- Pisa y Siena: ciudades cercanas, rivales históricas de Florencia
- Viñedos de Chianti: excursiones a bodegas
- Cinque Terre: es un día largo pero se puede, en tren o en excursión
Links de excursiones abajo.
Florencia es una ciudad que te agota de tanta belleza. Llevate un almohadón de esos de viaje para el cuello, porque vas a pasar mucho tiempo mirando hacia arriba. Andá temprano a los lugares principales, evitá las horas pico, y sobre todo: disfrutá. Es una de las ciudades más hermosas que vas a ver en tu vida.
Si tenés preguntas, dejámelas en los comentarios. Siempre contesto.