Siempre que voy a Matera me pasa lo mismo: me pierdo. Y no es metáfora, eh. Me pierdo literal. Google Maps deja de funcionar en medio de esos callejones de piedra y termino dando vueltas como idiota, perdiéndome lugares importantes. Pero a vos no te va a pasar, porque en este post te voy a contar exactamente cómo evitar ese problema y llegar a todos los puntos emblemáticos sin andar rogando que vuelva la señal.
Matera es única. Es la ciudad habitada más vieja de Italia y una de las más antiguas del mundo. Estamos hablando de 9.000 años de ocupación humana continua —algunos llegan a decir hasta 12.000—. Es patrimonio de la humanidad por la UNESCO y cuando llegás entendés por qué: esas viviendas excavadas en la roca, los famosos Sassi, son algo que no vas a ver en ningún otro lado del planeta.
"Sassi" en italiano significa piedra, y Matera está literalmente construida dentro de la piedra. Son barrios enteros de casas trogloditas, cuevas excavadas en la roca donde la gente vivió durante milenios. Los trogloditas —del griego trogle, cueva— habitaban estas cuevas para protegerse del clima y aprovechar la regulación térmica natural de la piedra. Ingenioso, ¿no? Aunque después vas a ver que no todo era tan romántico como suena.
El problema de recorrer Matera (y cómo lo resolvemos)
Acá va el tema: una vez que te metés adentro de los Sassi, perdés completamente la orientación. Son callecitas diminutas de piedra, todas parecidas, no está bien señalizado, y lo peor: al hundirte en la zona de cuevas, el GPS del teléfono pierde la geoposición. Vas a ver gente con mapas en papel intentando ubicarse, mirando para todos lados como perdidos en un laberinto.
La solución es simple pero tenés que hacerla ANTES de meterte en los barrios: bajate el mapa offline de Matera en Google Maps. Abrís la app, buscás Matera, y en el menú donde tenés las opciones de guardar o compartir, hay una que dice "descargar mapa". Dale ahí y listo, lo tenés disponible sin conexión.
Después, usás el mapa que yo preparé con la ruta a pie (te dejo el enlace más abajo). Puede que se te abra en el navegador del teléfono primero, no importa, pedí que se abra en Google Maps y ya lo vas a tener accesible desde "mis mapas". Es un recorrido en forma de triángulo que te lleva por los dos barrios principales sin que te pierdas. El punto de partida es el parking que uso siempre, el que está más cerca de las cuevas.
Piazza Vittorio Veneto: el punto panorámico clásico
Desde el parking son unos 8-10 minutos caminando hasta la Piazza Vittorio Veneto, que es la plaza central. Esta plaza es el punto panorámico de los Sassi y es espectacular. Tiene como un puentecito donde generalmente hay músicos tocando. Es la plaza que conecta la ciudad alta con los Sassi, y desde ahí tenés LA postal clásica de Matera, con todas las cuevas escalonadas de fondo.
Dedícale tiempo a este lugar. Sacate fotos, disfrutalo, porque aunque vas a tener otros puntos panorámicos en el recorrido, este es el que todo el mundo se lleva. Y con razón.
Sasso Barisano: el barrio comercial y restaurado
Desde la plaza, sobre la derecha, empezás a bajar hacia el Sasso Barisano. Acá es donde ya empezás a perder conectividad, así que asegurate de tener el mapa offline listo.
El Barisano es el Sassi "comercial", el que está más restaurado. Es una mezcla fascinante de casas excavadas en la roca con fachadas añadidas después, en los siglos XVI al XIX. Acá hay restaurantes, talleres de artesanos, y hoteles increíbles —hoteles cinco estrellas dentro de cuevas, con habitaciones que tienen fachadas de vidrio para que veas todo desde adentro. De noche los iluminan y parecen fuegos dentro de las cuevas. Es hermoso.
Este barrio está bastante restaurado, es para perderse tranquilo porque siempre vas a poder volver siguiendo el mapa. Bajá hasta el final del barrio, que básicamente es bajar hasta un pequeño valle donde vas a ver enfrente las cuevas originales. Pueden ser unos 400-500 metros, pero vale cada paso.
La Catedral de Matera: mezcla de épocas
Desde el Barisano, subís hacia la civita, donde está el Duomo de Matera. Son unos 10 minutos caminando cuesta arriba —sí, tenés que salir del barrio bajo y subir— pero vale la pena.
La catedral es espectacular. Desde ahí tenés la vista del Sasso Barisano, hay locales muy lindos para tomar algo, y la fachada es románica porque es una iglesia medieval del siglo XIII con un rosetón precioso. Pero cuando entrás, todo es barroco: fue completamente redecorada en el siglo XVII con dorados y frescos. Vas a ver una corona en el medio del interior que representa la coronación de la Virgen en el cielo. Qué mezcla, ¿no? La Virgen con corona.
Para entrar te van a hacer hacer un recorrido medio laberíntico por callecitas porque entrás por la parte de atrás. Se paga entrada —creo que eran 3 euros— y pasás primero por una especie de museo eclesiástico con frescos, objetos y artilugios de procesiones católicas. Después entrás por atrás a la catedral.
Mirá bien los frescos: están semirestaurados, así que ves la diferencia entre el original y el restaurado. Te da una idea del trabajo de mantenimiento que necesitan estos lugares.
Piazza San Pietro Caveoso: postal al atardecer
Ya para este punto seguro es mediodía. Podés hacer una pausa, los cafecitos de la plaza de la catedral son muy bonitos. Cuando estés listo, seguimos hacia el otro barrio de Sassi: el Caveoso.
Caminás unos 600 metros —10 minutos, todo bajada con escalones— hasta la Piazza San Pietro Caveoso. Esta es otra de las postales clásicas de Matera. Al borde de un barranco está la iglesia de San Pietro, también de origen medieval pero con fachada barroca porque fue redecorada después. Desde el balcón de la plaza mirá hacia el cañón: al atardecer es precioso.
Sasso Caveoso: la vergüenza de Italia
Ahora sí, desde la plaza seguimos bajando al Sasso Caveoso, el barrio más primitivo, el que tiene el carácter troglodita más fuerte. Acá vas a entender las condiciones de vida tradicionales hasta mediados del siglo XX.
Las casas del Caveoso estaban excavadas en la roca, igual que las del Barisano, pero acá el espacio habitable era completamente subterráneo. Sin ventanas, excepto una ventanita chiquita arriba de la puerta de entrada. Muy a menudo, sobre todo en las cuevas de los más pobres, las casas tenían una sola habitación.
Este era el barrio de los más pobres. Vivían con condiciones higiénicas y habitacionales pésimas. De hecho, se lo conocía como "la vergogna d'Italia" —la vergüenza de Italia—. Fue completamente desalojado después de la guerra. Y no estoy hablando de hace 9.000 años, eh. Estoy hablando de mediados del siglo XX, gente viviendo casi en condiciones indigentes.
En este barrio los ves como eran originalmente, antes de ser restaurados como restaurantes o hoteles cinco estrellas. Es más humilde, se mantiene más en sus condiciones originales. Es el contraste que necesitás ver para entender Matera completa: el Barisano moderno y restaurado versus el Caveoso más crudo y auténtico.
Volver sin perderse
Desde acá podés regresar directamente a la Piazza Vittorio Veneto donde empezamos, o al parking si dejaste el auto ahí. Son unos 15 minutos caminando.
Ojo con el parking: se puede llenar. Hay un semáforo que te marca si hay lugares o no, y si está lleno, la barrera no te deja pasar. Tenés que esperar. Tené paciencia, porque Matera es una ciudad muy turística —y con razón.
Mi recomendación final
Matera es un lugar único que no vas a encontrar en ningún otro lugar del mundo. Merece definitivamente ser visitado, y merece ser visitado sin perderse como me pasó a mí varias veces. Por eso armé este mapa y escribí este post.
Bajate el mapa offline antes de meterte en los Sassi, usá la ruta que te preparé, y disfrutá sin andar rogando por señal de GPS. Matera es para perderse en su belleza, no en sus callejones.
Mapa para no perderte en Matera: https://www.google.com/maps/d/u/0/edit?mid=1sgaegzZyb2OpEkzrfNdQopyy4yeEKmY&usp=sharing