Cuando uno piensa en Francia, imagina París, la Costa Azul o los castillos del Loira. Pero hoy te voy a contar de una ciudad que tiene todo eso que amamos de Francia, pero sin las multitudes que te vuelven loco. Bienvenido a Burdeos: historia, vino y un ritmo de vida que te atrapa desde el primer día.
Acabo de pasar varios días acá y te digo algo: esta ciudad sigue siendo de la gente, no del turismo. Podés recorrerla tranquilo, a pie, sin ese estrés de sentir que la gente se está pisando o que tenés que reservar todo con tres meses de anticipación. Prácticamente te podés organizar día a día porque todavía no está masificada como otros destinos europeos, y tiene muchísimas cosas para ver y hacer.
Dónde está y cómo llegar
Burdeos está en el suroeste de Francia, sobre el río Garona, en la región de Nueva Aquitania. El río es omnipresente en la ciudad: por ahí se exportaba el vino, salían las embarcaciones en la época colonial hacia África y América, y hoy podés hacer excursiones lacustres si te copa la idea.
Está a unos 50 km del océano Atlántico, cerca de la bahía de Arcachón (de la que tengo otro video), y a unos 500 km de París, que son más o menos dos horas en tren de alta velocidad. Y lo mejor: estás en el corazón de una de las regiones vinícolas más famosas del mundo.
Si no venís en tren desde París, Lyon o Toulouse, podés volar al aeropuerto de Burdeos-Mérignac. Tenés un montón de vuelos directos desde España con Iberia, Vueling, Ryanair, easyJet: Madrid, Barcelona, Bilbao, Málaga, Valencia. Un gran surtido. También hay vuelos desde otras capitales europeas como Ginebra, Londres, Ámsterdam, Bruselas, Lisboa, Roma, Milán. Lo que no tenés son vuelos intercontinentales, así que si venís de Latinoamérica, vas a tener que hacer conexión en París o algún otro hub europeo.
Yo vine en auto desde Alemania, haciendo una parada intermedia cerca de Lyon (también tengo video de eso). Si venís de España estás mucho más cerca: San Sebastián está a solo 230 km, dos horas y media cruzando por Biarritz y Bayona. Es un viaje muy interesante, se maneja muy bien en la autopista francesa. Me encanta. No son tan cómodas como las suizas, pero la gente respeta los límites de velocidad. Hay controles, hay radares, todo funciona.
Cómo moverte en la ciudad
Para mí, el mejor medio de transporte en Burdeos son las dos patitas caminando. La ciudad es plana, está sobre el nivel del río, y en media hora caminando cubrís prácticamente todo el casco antiguo, que es la parte más bonita.
Pero si querés desplazarte a algunos museos que están más en las afueras, el tranvía es espectacular. Supercomodo, no está abarrotado de gente, y lo podés gestionar con una app. Te bajás la app del transporte público, comprás los tickets anticipadamente, y cuando subís al tranvía simplemente validás. Tenés que tener el Bluetooth activado y automáticamente te valida los tickets. Nosotros comprábamos dos tickets para dos personas, pagábamos 3 euros. Vale la pena para apurar distancias.
También tenés tren para ir a ciudades cercanas o a la bahía de Arcachón, que te lo cuento en otro video. Pero yo creo que venir con auto es lo más cómodo porque te da la posibilidad de llegar a la bahía, recorrer los viñedos, moverte con mucha más libertad. Si no, también se puede gestionar viniendo en avión y contratando excursiones desde acá.
El tema del idioma
No suelo mencionar esto en mis videos, pero en Francia es importante. El inglés, que es generalmente la lengua que nos comunica más fácilmente a todos, les cuesta un poco. O no les gusta, o hay un tironeo al hablarlo.
Mi recomendación: aprendé lo básico del francés. Bajate una app de idiomas, hacete un cursito básico. Lo mínimo para saludarte, presentarte, manejarte en un restaurante (que es lo que más vas a usar), comprar el croissant en la boulangerie. Eso ya te saca adelante del 70% de las situaciones.
Y después, cuando encontrás a alguien que sí habla inglés y que le gusta hablarlo, aprovechá y tené conversaciones más profundas. A nosotros nos pasó con la persona que nos atendió en el château cuando hicimos una cata de vinos, con Ana, una amiga que conocimos en un bar. Cuando ves que hay onda para hablar inglés es genial porque aprendés un montón.
Eso que dicen que los franceses son poco amigables, poco receptivos... bueno, en todos los lugares que estuve visitando en este viaje siempre nos trataron estupendamente. Ah, y nadie me supo explicar bien qué significa "oh là là". Depende de la entonación puede ser positivo o negativo. Fascinante.
Qué ver: la catedral y esa piedra increíble
Estamos en una región muy importante, Nueva Aquitania, que tiene un montón de historia compleja. Les recomiendo que visiten el Museo de Aquitania, que está al lado de la catedral, a escasos metros.
Y hablando de la catedral: es espectacular. Gótica, imponente. Pero hay algo que me llamó muchísimo la atención: la piedra con la que está hecha. Casi todo el casco antiguo de Burdeos está construido con una piedra color crema, un tono ocre dorado precioso.
Es una roca sedimentaria de la zona, formada hace 65 millones de años, rica en fósiles de conchas y pequeños organismos. ¿Por qué te cuento esto? Porque la textura de esta roca al extraerla es relativamente blanda y fácil de trabajar, lo que facilita la talla, y se endurece con el tiempo. Esto fue esencial para poder construir las bóvedas de las iglesias góticas y elevar el interior a límites increíbles, al igual que los vitrales.
Si comparás la catedral de Burdeos con la de Santiago de Compostela en Galicia, que está hecha de granito (mucho más resistente pero también más difícil de tallar), te das cuenta de que la de Burdeos tiene más detalle y principalmente más altura. En la nave principal son 22 metros hasta el techo, y la torre más alta llega a 75 metros. Es impresionante. Mirás para arriba y no lo podés creer.
Los techos altos se lograron gracias a la bóveda de crucería, un sistema de arcos entrecruzados que soportan el peso y lo trasladan a los pilares. Esto permite poner muros más delgados, grandes ventanales, y para esto la piedra caliza local, fácil de tallar, ayudaba a construir con precisión y con altura.
Hay muchas iglesias en Burdeos. Yo te recomiendo que vayas a la catedral sí o sí. Después, si en el barrio donde estás alojado hay otras, también las podés visitar, pero la catedral es para mí un imperdible.
Museos y actividades
Ya te conté del Museo de Aquitania. También hay un museo de arte contemporáneo en lo que eran unas antiguas bodegas, un edificio muy bonito, tipo arquitectura industrial. Hay un museo de bellas artes con obras de Rubens, Delacroix, Matisse. Si te gusta el arte, también hay una exposición multimedia espectacular en lo que era un búnker de submarinos nazis. Bajás y hay como 90 proyecciones en paralelo. Cuando yo estuve había uno del Principito para niños y otro de los faraones egipcios.
Como ves, hay muchas actividades para niños, muchas cosas para hacer en familia.
También es famoso Burdeos por tener el Museo del Vino, que está sobre el río, no muy lejos de donde me alojé. Ideal para ir con el tranvía línea B (la roja). Ese museo lo vas a ver porque es un edificio emblemático de Burdeos, tiene la forma como de un decantador de vino, como una carafe. A mí lo que más me recuerda es a la bota de vino española.
Pero te voy a ser sincero: lo que más te recomiendo es ir a las bodegas y hacer las pruebas in situ. En el museo tenés incluida una pequeña catación de vino, pero yo te invito a que vayas a las afueras de Burdeos y visites las bodegas. De eso tengo un video exclusivo.
La historia es que nosotros íbamos a ir al Médoc, pero conocimos gente que nos recomendó una ruta completamente distinta, más al sur, a la zona de Saint-Émilion. Espectacular. Ahí les recomendaba una bodega muy buena que es casi unipersonal, te atiende el dueño que habla muy buen inglés y nos dio una introducción a todo lo que es la denominación de origen de Burdeos, el tipo de vino. Hicimos probando distintos vinos según la denominación de origen, la composición (que generalmente es 60% Merlot, 15% Cabernet Franc y el resto Cabernet Sauvignon). Pero él nos contaba que experimenta con distintas proporciones. Unos vinos espectaculares.
Dónde dormir: el mejor barrio de Burdeos
Tengo un barrio que para mí es el único lugar donde te tenés que quedar en Burdeos: el Quartier des Chartrons. Podés ir al centro, por supuesto, los hoteles están más en esa zona. Pero este barrio está a 15 minutos caminando del centro y es una maravilla.
Hay una calle que se llama Rue Notre Dame que no tiene desperdicio de comienzo a fin. Deben ser unas seis cuadras más o menos. Al estar a 15 minutos del centro hay menos gente y es una experiencia mucho más tranquila. Estás sobre el río, a 15 minutos de la catedral, que sería el punto centro-centro.
Yo intercambié casa (eso te lo cuento en otro video), pero he visto Airbnbs y he visto petit hôtels. Te dejo todo marcado en el mapa de Google que está en la descripción, junto con un montón de restaurantes, bares, negocios, y una terraza panorámica para subir y ver todo Burdeos desde las alturas.
Qué comer: una reflexión sobre la gastronomía francesa
Más que decirte qué comer, te diría qué no comer, porque está todo buenísimo. No puedo recomendar algo en concreto. La gastronomía francesa para mí, junto a la italiana, es lo mejor del mundo.
Pero te voy a decir en qué me enfocaría yo:
Los quesos. Francia tiene una variedad infinita de quesos, uno más rico que el otro. De hecho, ya lo dijo Charles de Gaulle cuando era presidente: "¿Cómo se puede gobernar un país que tiene 246 variedades de queso?". Se refería por un lado a la diversidad que hay dentro de Francia, y por otro lado marcaba las dificultades en un país complejo para conseguir consenso. Bueno, hoy en Francia hay más de 1.000 variedades de queso, así que ya se quedó corto De Gaulle.
Si viajás a Francia, averiguá al lugar al que vas cuáles son los quesos típicos y no te olvides de probar.
Una reflexión: me dio la sensación de que la gente come poco, las porciones no son abundantes. Los menús en los restaurantes están más preparados para hacer dos platos, una entrada y un principal. Y en general la gente no come mucho. He visto mucha gente picando, por ejemplo, y por supuesto tomando vino. Si te fijás en las estadísticas, de los países de mayores ingresos, los franceses son los más delgados, están después de Japón y Corea del Sur.
Los patés. Van muy bien con los quesos. Riquísimos, de cerdo, de pato.
El pato. La pieza de pato hecha al asador o al horno es espectacular. En la gastronomía asiática el pato forma parte de un plato más complejo, pero en Francia vas a poder comer muy buen pato, muy tierno. Es una carne tierna pero de sabor fuerte, acompañada simplemente con papas. Pedí una vez, por lo menos una vez, una pieza de pato.
La panadería. Las boulangeries. Te dejo en el mapa de Google la que yo iba acá en el barrio, que es espectacular. La gente hacía cola. Ahí está una buena definición de Burdeos: el único lugar donde hice cola fue en la boulangerie, nada más. Baguettes, croissants, tartelettes au citron. Además, es el mejor lugar para practicar lo que aprendiste de francés.
Las ostras. No puede faltar. Estamos muy cerca de la bahía de Arcachón, a escasos 40 minutos, que es el lugar donde hay mejores ostras en Francia y seguramente uno de los mejores del mundo. Hice un video exclusivo de esto donde te explicaba cómo se cultivan, cuáles son los ciclos, te di dos lugares recomendados para ir. Es casi un mundo como el del vino, y es espectacular.
Mi recomendación final
Si venís a Burdeos, hay dos cosas que deberías hacer sí o sí:
Uno: ir a la bahía de Arcachón. Un día entero a comer ostras. Te las venden en seis o doce unidades, distintos tamaños. Podés probar ostras en Burdeos, vas a encontrar muy buenas, pero no dejás de estar en un restaurante. En cambio, si te vas a la bahía de Arcachón, vas a estar en cabañas que solamente te dan eso, las pescan ahí mismo y las sirven.
Dos: hacer una salida a las bodegas. Es como una degustación in situ. Hacés una cata de vinos en el paisaje, que es precioso, los viñedos, el clima, todo.
Este lugar tiene de todo. Tiene buena comida, buena gente que te trata bien, una historia increíble. Es una ciudad fácil de recorrer, disfrutable, que se disfruta caminando sin apuros. Te da acceso a los viñedos de denominación de origen Bordeaux, te da acceso a la costa del Atlántico, la bahía de Arcachón, las ostras. Además, desde acá me fui a Toulouse a hacer la visita a la planta de montaje del Airbus A350 (eso también te lo cuento en otro video).
Tenés un montón de cosas para hacer desde Burdeos. Un destino ideal para venir en pareja, con familia, con el perrito. Me voy encantado con este lugar, y creo que vos también te vas a enamorar.